viernes, 2 de julio de 2010

Cuánto para aprender de estos enanos...

Siempre tengo esto presente: cuanto para aprender de nuestros niños, cuanta sabiduría tienen a veces, cuánta simpleza en sus acciones y decisiones, cuánta emoción y pasión en lo que hacen.
La situación de recién me hizo reir mucho:

El comiendo en el living, mirando tele (cosa que me desagrada muchísimo, pero bueno, hoy adelante). Viene con el cuento que se le cayó el vaso y volcó el jugo. Yo lo reto medio artisteando que "no puede ser que se le caiga el jugo siempre, bla bla bla" mientras yo limpiaba.
Al rato, pasó yo por al lado del vaso y pensándolo vacío lo agarro y lo tiro al piso con todo el nuevo jugo adentro. Empiezo a decir, "pero qué cosa, tiré el jugo bla bla bla" y mi niño me dice: "Má, no te preocupes, los accidentes pueden ocurrir"... Mi santo hermoso. Gracias por estas oportunidades que son de aprendizajes y reflexión.

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