Igna, definitivamente dejó sus pañales.
Primero arrancamos con dejarlos durante el día, y lo poníamos en el caso de ganas de caca o para dormir.
Paulatinamente, e intentando ser lo mas respetuosa posible de sus tiempos, él lo dejó del todo.
Quería yo eso, que el control de esfínteres fuera una adquisición, un logro de él y no una imposición mía. Ojalá amor de vida que así te trate la vida siempre: que vos sientas que logras las cosas y no que la vida te lo imponga.
Es raro lo que siento yo. Obvio que estoy contenta, pero es movilizante verlo sin sus pañales, haciendo caca en el inodoro inmenso, sacando su pito por cualquier lado y pillando tranquilo. Tal vez que era el último objeto de bebé que le quedaba, tal vez es una muestra mas de la independencia que él esta logrando. También de a poco, su cuerpo ya no me pertenece, yo ya no lo cambio, etc. Pero bueno, de eso se trata la vida y el ser madre: acompañarlo con el mayor respeto, amor y cuidado posible en sus tiempos y decisiones, intentando no intervenir en donde no sea necesario, no violentar sus tiempos, decisiones, elecciones, gustos, etc.
Cuestión que: óleos, algodones, pañales, etc: NO MORE!!! iUPI!!!!
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